En preparaciónEstepa y Gobi
Estepa central, Gobi y Altái. Casi nada de asfalto, jornadas largas por pista y campamento donde se acaba la luz.

Pradera hasta el horizonte, arena y roca en el Gobi y glaciares en el Altái. Fuera de la capital casi no hay asfalto, y por eso precisamente se va.
En cuanto dejas Ulán Bator la carretera se convierte en un haz de pistas que van más o menos en la misma dirección, y elegir entre ellas es el trabajo del día. Las distancias son largas, los repostajes quedan lejos y se acampa donde se acaba la luz.
Aquí llevamos una expedición en moto y otra en 4x4, por la estepa central y hacia el sur en el Gobi, con el Altái como opción más larga. Es lo más remoto de nuestro calendario y está planificado como tal.
Combustible, agua, repuestos y comida calculados para días en los que no hay nada que comprar.
Tracks grabados, comunicación por satélite y un jefe que sabe cuál de las pistas pasa de verdad.
Guías y conductores mongoles criados aquí, que saben por dónde se vadea el río.
Jefe de expedición, mecánico y vehículo de apoyo con el campamento, los repuestos y el equipaje.
Grupos pequeños. Preferimos una salida buena a tres salidas llenas.

Elige una salida del calendario, o dinos tus fechas y montamos la ruta alrededor de ellas.
No es técnico, pero es largo, suelto y cansado. Espera grava, arena, tramos de chapa ondulada y vadeos.
Tienes que estar cómodo fuera del asfalto todo el día y ser capaz de levantar una moto. No es el sitio para aprender, y te lo diremos si la expedición no es para ti.
Una mezcla, y el reparto cambia según la ruta.
Merece la pena traer un saco de dormir para frío. La estepa baja casi a cero incluso en verano.
De junio a septiembre, y esa ventana no se mueve.
Julio y agosto son los meses más cálidos y más verdes. Junio y septiembre son más fríos y más tranquilos. Fuera de ahí el suelo se hiela y las pistas no se pueden pasar.
Los viajeros comparten su experiencia en Google, TripAdvisor y Trustpilot. Lee lo que dicen de las rutas, los paisajes y el equipo que los acompañó.
A todos los que han viajado con nosotros: gracias. Vuestras historias son la razón por la que preparamos la siguiente salida.